Hace un tiempo atrás, en una empresa en la que trabajaba, el gerente general tenía la costumbre de reunir a todos los responsable de cada oficina en una mesa de trabajo.
En un principio me parecía que la reunión duraría horas e iba a resultar tediosa, sin embargo a medida que pasaba el tiempo, la forma como él moderaba, permitía que la comunicación en la mesa fluyese de manera equilibrada, pudiendo discutir sobre algunos temas bastante álgidos, pero esto no quedaba ahí, sino que entre intervención y otra, lanzaba algunas preguntas para complementar y así llegar a una estrategia adecuada.
Él escuchaba mucho al equipo, buscaba que todos interviniesen, el comentaba que todas las opiniones eran válidas, pues así podía tomar mejores decisiones, por otro lado no perdía la oportunidad para contar su día a día, sus preocupaciones, sus miedos acerca de lo que podría pasar y de vez en cuando nos invitaba un rico caramelo para refrescar la garganta o algunas bocadillos de su tierra natal, como para aliviar la tensión en la mesa.
En un principio me parecía que la reunión duraría horas e iba a resultar tediosa, sin embargo a medida que pasaba el tiempo, la forma como él moderaba, permitía que la comunicación en la mesa fluyese de manera equilibrada, pudiendo discutir sobre algunos temas bastante álgidos, pero esto no quedaba ahí, sino que entre intervención y otra, lanzaba algunas preguntas para complementar y así llegar a una estrategia adecuada.
Él escuchaba mucho al equipo, buscaba que todos interviniesen, el comentaba que todas las opiniones eran válidas, pues así podía tomar mejores decisiones, por otro lado no perdía la oportunidad para contar su día a día, sus preocupaciones, sus miedos acerca de lo que podría pasar y de vez en cuando nos invitaba un rico caramelo para refrescar la garganta o algunas bocadillos de su tierra natal, como para aliviar la tensión en la mesa.
De hecho fue una de las personas que tenía como filosofía transcender en la vida del otro, como él decía: "dejar una huella positiva en la persona era un deber".
Me acuerdo muy bien que después de las reuniones, los responsable de cada área salíamos más unidos y con mayores soluciones a los problemas que cada uno traía, nos sentíamos un equipo.
Yo estaba super motivado, dejaba todo en la cancha, en otras palabras tenía la camiseta de la organización bien puesta, veía que mi compromiso había crecido, a pesar de las innumerable circunstancias que estaban en contra. Entonces me preguntaba...
Me acuerdo muy bien que después de las reuniones, los responsable de cada área salíamos más unidos y con mayores soluciones a los problemas que cada uno traía, nos sentíamos un equipo.
Yo estaba super motivado, dejaba todo en la cancha, en otras palabras tenía la camiseta de la organización bien puesta, veía que mi compromiso había crecido, a pesar de las innumerable circunstancias que estaban en contra. Entonces me preguntaba...
¿Qué es lo que hacía particular a este líder?
Lo particularidad radicaba en su presencia, no buscaba ser el mejor o siempre tener la respuesta, tampoco se mostraba como el super yo que todo lo puede resolver o no se le puede objetar, sino que era bastante cercano con su equipo, no tenía miedo en mostrar su vulnerable o equivocarse.
Un día llego a mis manos el libro las 5 disfunciones de un equipo de Patrick Leoncioni, el cual me pareció extraordinario y muy didáctico.
Presenta a una organización que sufre un cambio en la gerencia general, y asume una persona llamada Kathryn Peterson quien estará a cargo de la empresa Decision Tech, donde la mayoría de responsables de oficina no estaban muy de acuerdo en que hiciera una buena gestión. Sin embargo algo que caracterizaba a la nueva responsable era su cercanía con las personas y su inteligencia emocional.
Ya casi al final del libro presenta los elementos de un equipo disfuncional bajo el esquema de un triángulo como modelo:
Como observamos en la base, todo comienza con la falta de confianza, es decir es el origen de la mayoría de los problemas en el equipo, lo cual trae como consecuencia la falta de resultados, esto también es aplicable a otros tipos de relaciones como: parejas, familiares o amicales. En este post solo hablaremos de ello:"La falta de confianza"
Y, ¿Qué es la Falta Confianza?
En el libro la falta de confianza esta anclada a la vulnerabilidad, eso se traduce en algunas conductas que el equipo y el líder desarrollan, por ejemplo: evitan estar expuestos, no muestran sus errores, no piden ayuda, hay mucho recelo en las relaciones, no aclaran las dudas, es decir hay como arquetipo instalado del super yo, que se expande también en el equipo.
En nuestra cultura, nos han enseñado que ser fuerte, valiente y saberlo todo, es lo mejor, sin embargo sostener esto todo el tiempo resulta bastante cansado, desgastándonos más de la cuenta. Esta creencia ha sido instalado en nosotros desde muy pequeños, en lo particular yo llevaba cargando la creencia de que equivocarse era malo, en el colegio cuando alguien se equivocaba o no sabía y preguntaba, era tildado de tonto o se le reprimía con burlas. Es decir con estas acciones mostrarse vulnerable no era viable no era válido.
La vulnerabilidad de un líder tiene un poder y es el de conectar con las persona, cuando el equipo ve que el líder puede equivocarse y esto lo reconoce, lo percibe más auténtico, cercano y cristalino.
Entonces, ¿Cómo instalar una cultura de confianza en el equipo?
También dentro la lectura, plantea algunos tips que ayudan a instalar la confianza como parte de la cultura del equipo, estos son las siguientes:
1) Taller de compartir historias: esta dinámica invita a que cada miembro del equipo incluido el líder pueda compartir algo muy personal en menos de una hora. Esta dinámica la viví en mi experiencia como parte de un equipo de la gerencia de talento en una multinacional, me sorprendió mucho y abrió muchas posibilidades para el desarrollo de la confianza.
2) Taller de efectividad de equipo: esta actividad propone que cada miembro del equipo identifique y diga cual es la contribución más importante de cada miembro al equipo o aquellas cosas que no están ayudando a alcanzar el objetivo.
3) Estudios de personalidad: en este apartado recomienda algunas herramientas para obtener cierta descripción conductual para que así las personas puedan comprenderse mejor.
4) Evaluación 360: desde mi punto de vista utilizar esta herramienta sin una cultura centrada en los valores y que este instalada en la organización, puede resulta perjudicial.
5) Talleres experienciales de trabajo en equipo: hacen mención de actividades al aire libre que pueden desarrollar como equipo.
Es decir todos estos talleres que el libro plantea, busca que los integrantes de un equipo, sean más cercanos, conocidos, compartan esa familiaridad, pero sobre todo muestren ese lado humano de ser vulnerables.
Y a todo esto ¿existirá algo más para poder desarrollar la confianza en un equipo?
Desde mi experiencia mucho tiene que ver como el líder busca desarrollar la confianza y lo demuestre con sus acciones, sumado a que los colaboradores salgan de sus zonas de confort.
Sin embargo si esto no es posible, existen otras intervenciones organizacionales con el enfoque de ORSC que significa: "Coaching de Sistemas en Relaciones y Organizaciones", que tiene una serie de herramientas para poder instalar esta cultura de confianza, una de estos ejercicios poderosos se llama diseñando la Alianza del Equipo.
Si deseas saber de ello, contacto conmigo y agendemos una cita, para mostrarte los posibilidades y resultados que se pueden abrir a tu equipo o tu relación, a través de esta herramienta de coaching.
Un abrazo


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